07 December, 2007
El primer post de este blog no puede no tener alguna mìsera referencia a esos amigos que no se pueden nombrar. Sì. a ustedes dos que estàn en Damasco -ya a esta altura casados supongo- y planificando cosas.
Shwarma, cafè de casa ajena, desconocida y generosa y las primeras palabras en la lengua madre. Si un mexicano, una venezolana y dos uruguayos, pudieron hacer en Damasco un intercambio de fe, es por haber coincidido en el màs antiguo lugar del planeta poblado de foirma ininterrumpida. Civilizaciones, culturas, olores, sabores, fieles e infieles, pisaron las mismas calles con los mismos olivos que nos dieron sombra aquel agosto infernal. Llevo conmigo siempre la palabra. Estèn seguros.
GOOD!